Nueva York — Todo estaba preparado para una de las celebraciones más emotivas del año. El próximo sábado 9 de agosto de 2025, los Yankees rendirán homenaje al equipo campeón de la Serie Mundial del 2000 durante el tradicional Old-Timers’ Day. Sin embargo, lo que debía ser una jornada de gloria y reencuentros ahora se ve eclipsada por una ausencia que nadie esperaba: Mariano Rivera no asistirá al evento.
Según fuentes cercanas a la organización, Rivera habría declinado la invitación por “compromisos familiares ineludibles”, una explicación que, aunque plausible, no ha terminado de convencer a muchos dentro del universo Yankee. La falta de declaraciones públicas por parte del propio Rivera y el silencio del equipo han despertado especulaciones y preguntas incómodas: ¿es solo una coincidencia o existe un trasfondo más complejo?

Algunos medios han recordado que no es la primera vez que el exlanzador decide tomar distancia de eventos oficiales. Aunque siempre se ha mostrado respetuoso con la institución, su participación en actos conmemorativos ha sido intermitente en los últimos años, lo que alimenta la teoría de que su relación con la directiva actual no es tan sólida como se creía.
Un exempleado del departamento de relaciones públicas del equipo, bajo condición de anonimato, comentó:
“Rivera no hace escándalo, pero tampoco es alguien que finja. Si no se siente cómodo o respetado, simplemente no va. Esa ha sido siempre su forma de actuar.”
A esto se suma el hecho de que, en el programa oficial del evento, no se incluyó mención alguna a su ausencia, lo cual ha sido interpretado por algunos analistas como un intento deliberado de “restar importancia” a una figura que, irónicamente, representa uno de los mayores íconos en la historia de los Yankees.
En redes sociales, la reacción ha sido inmediata. Comentarios como “Un homenaje al 2000 sin Rivera no tiene sentido” o “¿Qué está pasando detrás de puertas cerradas?” se multiplicaron en foros y cuentas de fanáticos. La comunidad Yankee, conocida por su memoria histórica, no ha tardado en expresar su desconcierto y decepción.

Más allá de la razón oficial, lo cierto es que la ausencia de Rivera no pasará desapercibida. Su legado —652 juegos salvados, cinco títulos de Serie Mundial y una postemporada casi perfecta— lo convierte en una figura imposible de ignorar.
Con el Old-Timers’ Day 2025 a la vuelta de la esquina, la sombra de su silla vacía en el Yankee Stadium se sentirá más fuerte que nunca. Y aunque se hable de compromisos familiares, muchos siguen preguntándose si el motivo real va más allá… de lo que se está dispuesto a decir públicamente.
